Una tecnología de imagen médica en fase de desarrollo ha permitido a los médicos ver por primera vez bacterias en lo más profundo de los pulmones de los pacientes. Las primeras pruebas indican que esta tecnología, que se puede utilizar junto a la cama del paciente, podría detectar bacterias dañinas en los pulmones de los pacientes en menos de 60 segundos.
Un diagnóstico rápido permitiría administrar rápidamente el medicamento adecuado a los pacientes en estado crítico y evitaría el uso innecesario de antibióticos. Esta tecnología se presenta en el Congreso Anual de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia, celebrado en Austin, Texas.
Cada año, alrededor de 20 millones de pacientes en cuidados intensivos necesitan respiradores para ayudarles a respirar. Se sospecha que hasta un tercio de estos pacientes padecen infecciones pulmonares graves. Actualmente, los médicos diagnostican las infecciones mediante radiografías, que son imprecisas. También se pueden utilizar pruebas en muestras de líquido extraídas de los pulmones de los pacientes, pero los resultados pueden tardar días en obtenerse. Sin embargo, gracias a los avances en la tecnología de imágenes médicas, se pueden realizar diagnósticos más precisos y rápidos, lo que podría revolucionar el enfoque para identificar las infecciones pulmonares en entornos de cuidados intensivos.
Investigadores de las universidades de Edimburgo y Bath y de la Universidad Heriot-Watt están desarrollando un nuevo enfoque con una importante financiación del Consejo de Investigación de Ingeniería y Ciencias Físicas del Reino Unido (EPSRC).
El consorcio, denominado Proteus, está desarrollando una herramienta de diagnóstico por imagen que puede llegar más profundamente a los pulmones que los dispositivos existentes. El equipo ha diseñado sondas químicas que se pueden pulverizar en los pulmones de los pacientes y que se iluminan cuando se adhieren a tipos específicos de bacterias infecciosas. Esta fluorescencia se detecta mediante tubos de fibra óptica lo suficientemente pequeños como para llegar a lo más profundo de los pulmones de los pacientes.
El equipo está probando actualmente las sondas químicas en ensayos clínicos con pacientes que padecen una enfermedad crónica llamada bronquiectasia. También se están realizando pruebas con pacientes de cuidados intensivos que están siendo ventilados y se sospecha que tienen neumonía.
Si el enfoque tiene éxito, los médicos esperan que acelere considerablemente su capacidad para proporcionar tratamientos que salvan vidas a los pacientes en cuidados intensivos. En la actualidad, los pacientes en estado crítico que se sospecha que tienen una infección suelen ser tratados con antibióticos potentes como medida de precaución, antes de que se confirme la infección. Estos medicamentos pueden tener efectos secundarios y son caros. Según los expertos, este enfoque terapéutico generalizado también puede contribuir a la aparición de bacterias resistentes a los antibióticos.
El sistema Proteus tiene como objetivo reducir el uso de antibióticos identificando a los pacientes que se beneficiarán de ellos y a los que no. Además de las sondas químicas, los investigadores están desarrollando fibras ópticas a medida y nuevas tecnologías de detección que permitirán la detección y la tecnología de imágenes médicas en el interior del pulmón. Esto permitirá a los médicos medir los cambios biológicos en el pulmón, como los niveles de oxígeno y la acidez.
Paralelamente, el equipo está adaptando la tecnología para detectar y tratar otros tipos de infecciones y enfermedades, como los hongos y el cáncer. Proteus también ha recibido financiación del Consejo de Investigación Médica, Wellcome y CARB-X, la mayor asociación público-privada del mundo dedicada a la investigación en fase inicial sobre antibacterianos.
Fuente: https://www.ed.ac.uk/news/2018/lung-probe-speeds-detection-of-infections


