Investigadores de la Universidad de Aberdeen han detectado cambios clave en el cerebro de las personas con Alzheimer. El estudio confirmó por primera vez que dos moléculas que se cree que contribuyen al proceso de la enfermedad están presentes en las primeras etapas del Alzheimer en una zona del cerebro que interviene en la formación de la memoria y el procesamiento de la información.
Esta investigación, financiada por Alzheimer’s Research UK, tendrá implicaciones para el desarrollo de nuevos medicamentos, pero también puede proporcionar información importante para el diagnóstico de la enfermedad y en la patología post mortem de los tejidos.
El equipo, dirigido por el Dr. David Koss y la profesora Bettina Platt, utilizó muestras de cerebro humano proporcionadas por la plataforma ‘Brains for Dementia Research’ (Cerebros para la investigación de la demencia) para investigar los cambios que se producen en el cerebro en las diferentes etapas de la enfermedad de Alzheimer.
En concreto, los investigadores desarrollaron nuevas formas de estudiar dos proteínas (tau y amiloide), ambas asociadas a la enfermedad de Alzheimer, y determinaron cómo contribuía cada una de ellas a la aparición, la progresión y los síntomas de la enfermedad.
Investigaciones anteriores habían sugerido que las dos proteínas aparecen inicialmente en regiones cerebrales separadas, pero estos resultados publicados en la revista Acta Neuropathologica muestran por primera vez que ambas proteínas están presentes en las primeras etapas de la enfermedad en la misma región cerebral, lo que sugiere que ambas contribuyen al proceso de la enfermedad y están más relacionadas de lo que se creía anteriormente.
La profesora Bettina Platt afirmó: “En el campo de la investigación sobre el Alzheimer y la demencia, existe una larga controversia sobre los dos principales sospechosos que podrían causar la muerte de las células cerebrales: la proteína tau y el amiloide. Nunca se han relacionado ambos en casos humanos, y la relación entre ellos no está clara. Por lo tanto, nuestras observaciones consolidan las pruebas contradictorias de otros estudios sobre el papel de las proteínas en el proceso de la enfermedad y respaldan firmemente la idea de una interacción temprana entre ambas.
“Durante mucho tiempo se ha asumido que los cambios relacionados con el Alzheimer en el cerebro se producen mucho antes de que los síntomas sean evidentes, pero hasta ahora no se disponía de métodos fiables para detectarlos. Sin embargo, hemos logrado modificar los procedimientos experimentales de tal manera que ahora podemos determinar con gran precisión cuándo y dónde aparecen estas proteínas, y la gran sorpresa fue que ambas aparecen juntas muy temprano y en la misma zona del cerebro. Con ello, hemos establecido un nuevo punto de referencia para las investigaciones patológicas.
“Por lo tanto, un enigma que llevaba mucho tiempo sin resolverse en el campo de la investigación sobre la demencia ha quedado ahora resuelto en gran medida”. El Dr. Koss añadió: “Toda la comunidad científica coincide en que identificar la enfermedad de Alzheimer en una fase temprana es un reto fundamental, y nuestros hallazgos contribuirán en cierta medida a lograrlo, aunque en última instancia será la comunidad científica la que deba evaluar y desarrollar estos resultados».
“Estos cambios tempranos en el cerebro de las personas con Alzheimer ponen de relieve procesos bioquímicos clave que no solo pueden mejorar los procedimientos de diagnóstico, sino que también pueden servir de base para programas de desarrollo de fármacos”. La Dra. Rosa Sancho, directora de Investigación de Alzheimer’s Research UK, afirmó: “Este nuevo estudio describe en detalle la aparición temprana de las dos proteínas clave del Alzheimer, la tau y la amiloide, que antes se creía que aparecían en diferentes etapas de la enfermedad. Estas proteínas han desconcertado durante mucho tiempo a los científicos, ya que, aunque sabemos que la amiloide y la tau forman las placas y los ovillos que se encuentran en el cerebro de las personas con Alzheimer, estas acumulaciones no siempre se correlacionan bien con el daño que se produce en las células nerviosas.
“Este estudio demuestra que formas específicas de tau y amiloide aparecen en las primeras etapas del proceso de la enfermedad en la misma región del cerebro, antes de que se formen las placas y los ovillos. Comprender qué formas de tau y amiloide impulsan las primeras etapas del Alzheimer permitirá a los científicos diseñar medicamentos dirigidos a estas formas específicas y encontrar nuevas formas de diagnosticar con precisión a las personas”.”


