Se sabe que el virus de la influenza A forma nuevas cepas cada año. Estas cepas son el resultado de pequeñas variaciones que se producen a nivel del genoma, lo que hace que el virus se vuelva diferente y ya no sea reconocido por el sistema inmunológico. Un nuevo estudio realizado por el equipo de Maria João Amorim, del Instituto Gulbenkian de Ciencia, revela ahora dónde se ensamblan los genomas del virus de la influenza A dentro de las células infectadas. Los resultados se publicarán esta semana en la revista Comunicaciones de la naturaleza y puede contribuir a terapias que prevengan o combatan nuevas cepas de virus de la influenza.
El virus de la influenza A solo puede multiplicarse dentro de las células del cuerpo que infecta, ya que necesita utilizar la maquinaria celular del huésped. Cuando se produce la infección, el virus entra en la célula y libera su material genético y algunas proteínas. Pero estos virus tienen una peculiaridad inusual: su genoma está segmentado en ocho partes distintas. Así, durante la multiplicación del virus, las ocho partes del material genético se replican muchas veces. La formación de nuevos virus requiere que estos ocho segmentos se ensamblen en la misma partícula viral, lo que implica una selección muy precisa entre miles de moléculas que se mezclan. Hasta ahora se desconocía dónde se realizaba esta selección.
El estudio del equipo de Maria João Amorim revela que la selección del material genético se realiza en compartimentos inducidos por virus llamados inclusiones virales. Los investigadores descubrieron que estos compartimentos no están delimitados por una membrana, como los orgánulos tradicionales de la célula. En cambio, las inclusiones virales se separan del entorno mediante un proceso denominado separación de fases líquido-líquido. Este proceso es similar al que se produce cuando se mezclan vinagre y aceite de oliva. De esta manera, el material genético del virus se segrega y se confina en un pequeño espacio donde es más fácil ensamblar los conjuntos de ocho piezas que forman el genoma.
“Nuestros resultados abren el camino a terapias alternativas que podrían dirigirse a la formación del genoma o al lugar donde se forma el genoma”, afirma Amorim. El investigador del IGC también explica que “este trabajo es innovador porque es una de las primeras observaciones que demuestran que las infecciones virales utilizan procesos de separación de fases”.”
La separación de fases en biología es un área de investigación de creciente interés. Los cambios en este proceso provocan, pero también son consecuencia de, muchas enfermedades, principalmente neurológicas. El trabajo publicado por el equipo del IGC abre la puerta a investigar el papel que desempeña la separación de fases en las infecciones causadas por la gripe y otros microorganismos.
Fuente: dddmag.com


